La situación
Grand Rapids es la segunda ciudad de Michigan: unos 188 000 habitantes repartidos en cerca de 45 millas cuadradas. Sus luminarias se estaban convirtiendo a LED, lo que resuelve la factura energética pero no el punto ciego que hay detrás. Una luminaria convertida sigue sin poder avisar que se averió. La ciudad se entera de que un poste está apagado cuando un residente llama, o cuando una cuadrilla pasa por ahí de noche — y no se entera de nada sobre las luminarias que nadie mira.
Convertir sin añadir el control también significa pagar el desplazamiento dos veces. La cuadrilla ya está al pie del poste y la luminaria ya está abierta. Es el momento más barato de toda la vida del activo para añadirle cualquier cosa, y no vuelve a presentarse en quince años.
Lo que se desplegó
Cada luminaria incluida en la conversión recibió un nodo de control inteligente inalámbrico: 18 037 en total, formando una red conectada que reporta a la plataforma de gestión de activos urbanos Dimonoff | SCMS.
La red se opera ahora desde esa plataforma. El personal municipal configura, supervisa y mide cada luminaria desde un solo lugar, ajusta la intensidad a distancia en vez de enviar a alguien a hacerlo, y recibe alarmas y notificaciones cuando una luminaria falla en lugar de esperar un reporte. Eso último es lo que cambia la economía del mantenimiento: las cuadrillas se dirigen a postes que el sistema ya identificó, en vez de recorrer una ruta para descubrirlos.
El contratista avanzaba a unas 1 000 luminarias por mes, según el clima, y la ciudad preveía 350 000 USD al año de ahorro eléctrico una vez que la red estuviera plenamente operativa. El despliegue está terminado: los 18 037 nodos están instalados, y Grand Rapids opera hoy su red desde la plataforma.
Qué significa para su red
Grand Rapids es el argumento para añadir el control durante la conversión a LED y no después. El nodo se instala mientras la cuadrilla ya está en el poste y la luminaria ya está abierta — un solo desplazamiento para dos trabajos.
La alternativa es lo que la mayoría de las ciudades descubre unos años más tarde: un parque totalmente convertido a LED que sigue sin poder reportar una avería, y un segundo proyecto de inversión para instalar el control en luminarias que nadie quiere volver a abrir. Si su conversión a LED está financiada pero aún no ejecutada, este es el despliegue que conviene mirar, porque la ventana se cierra cuando se cierra la última luminaria.
Estamos encantados de participar en este proyecto histórico en Grand Rapids, Michigan. La implementación de nuestra solución de alumbrado público inteligente representa un paso importante hacia un paisaje urbano más inteligente y más ecológico.
